El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como otros funcionarios y exfuncionarios vinculados a la administración estatal, comparecieron este martes ante la Fiscalía General de la República en medio de las investigaciones derivadas de los señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
Entre quienes acudieron a rendir declaración se encuentran el vicefiscal con licencia Dámaso Castro Saavedra y el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, quien, de acuerdo con reportes periodísticos, decidió asumir personalmente su defensa legal. Las diligencias forman parte de la revisión que realiza la FGR sobre la información enviada por el Departamento de Justicia estadounidense respecto a supuestas redes de protección política al Cártel de Sinaloa.
A su salida de las instalaciones ministeriales, Rocha Moya aseguró que continuará colaborando con las autoridades mexicanas y sostuvo que “no dejaré de luchar porque la verdad prevalezca”. El mandatario con licencia ha rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones y afirmó que no existe ninguna prueba que lo vincule con organizaciones criminales.
Las comparecencias ocurren en un contexto de presión política y diplomática luego de que autoridades estadounidenses señalaron a diversos actores políticos sinaloenses por presuntamente favorecer operaciones del crimen organizado. Hasta ahora, la FGR mantiene abiertas las investigaciones y no ha informado sobre posibles imputaciones formales en territorio mexicano.





